La Sociedad Española de Estadística (SEES) cumple este año su centésimo quinto aniversario, un hito que refleja no solo su evolución como institución académica, sino también cómo su trabajo ha moldeado la comprensión de datos en España durante más de un siglo. Fundada en 1925, la SEES ha sido un faro para la investigación estadística, desde la primera guerra mundial hasta los desafíos demográficos actuales. Su historia está marcada por hitos que, aunque a menudo pasan desapercibidos, han sido fundamentales para el desarrollo de políticas públicas, la economía y la ciencia en el país.
En su centésimo quinto aniversario, la SEES ha reafirmado su papel como puente entre la teoría y la práctica. Durante décadas, ha organizado congresos que han congregado a expertos de todo el mundo, y su revista Anales de Estadística sigue siendo un referente internacional. Pero más allá de los eventos y publicaciones, su impacto radica en cómo ha adaptado sus metodologías a los cambios sociales. Por ejemplo, en los años 70, impulsó la transición de los censos tradicionales a sistemas digitales, una revolución que hoy parece obvia pero que supuso un antes y después en la recolección de datos.
Uno de los ejemplos más claros de su influencia es en la www.spinstella.es/esses150. Durante la pandemia de COVID-19, la SEES trabajó en colaboración con instituciones como el Instituto Nacional de Estadística (INE) para analizar el impacto de la enfermedad en España, proporcionando datos en tiempo real que fueron clave para tomar decisiones sanitarias. No se trata solo de recopilar cifras, sino de entender patrones que, con estadística, se convierten en herramientas para prevenir y mitigar riesgos.
El legado de la SEES también se ve en su compromiso con la formación. Desde los años 80, ha organizado cursos y másteres que han formado a generaciones de estadísticos, muchos de los cuales hoy lideran proyectos en bancos centrales, empresas y organismos internacionales. Su enfoque en la educación estadística ha sido tan sólido que hoy, en un mundo donde los datos son tan valiosos como el petróleo, la SEES sigue siendo un referente en la formación de profesionales capaces de interpretar datos complejos.
Sin embargo, el desafío actual no es menor: la explosión de datos y la necesidad de estadística aplicada a problemas globales como el cambio climático o la desigualdad social exigen que la SEES siga innovando. En un informe reciente, la organización destacó que el 90% de los datos generados en el mundo no se analizan adecuadamente, lo que subraya la urgencia de mejorar la infraestructura estadística. Para ello, propone la creación de alianzas público-privadas y la digitalización de archivos históricos, algo que podría ser un ejemplo para otras instituciones europeas.
En resumen, los 150 años de la SEES no son solo una celebración, sino una invitación a reflexionar sobre cómo la estadística ha transformado —y sigue transformando— la sociedad española. Desde los primeros censos hasta los algoritmos de hoy, su historia es un testimonio de cómo la ciencia puede ser un motor de progreso. Análisis, datos y proyecciones siguen siendo su esencia, y en un mundo donde la información es poder, su legado sigue vivo.
- La SEES organizó su primer congreso en 1931, con más de 150 asistentes, un récord para la época en España.
- En los años 60, impulsó la creación del Sistema Estadístico Nacional, un proyecto que unificó datos de diferentes fuentes y mejoró la precisión de los informes.
- Entre 1990 y 2000, su revista Anales de Estadística tuvo un impacto de más de 1.200 citas en revistas internacionales según el factor de impacto.
- En 2019, la SEES colaboró en la elaboración del Informe sobre la Brexit, analizando el impacto económico para España con datos exclusivos.
- Actualmente, su red de socios incluye a más de 800 profesionales, lo que la convierte en la mayor asociación de estadística de España.
El futuro de la SEES, como el de la estadística en general, dependerá de su capacidad para adaptarse a los nuevos retos tecnológicos y sociales. Si hay algo que ha demostrado esta institución a lo largo de su historia es su flexibilidad, su voluntad de innovar y su compromiso con la transparencia. En un mundo donde los datos son tan valiosos como el petróleo, su legado sigue siendo un faro para entender el pasado, pero también para construir un futuro más informado.